Buenas a tod@s,
Esta mañana hemos vuelto a dirigirnos a Riaza, esta vez para hacer una ruta diferente de la que solemos hacer, o por lo menos yo. En lugar de subir hacia la Pinilla para luego ir bajando por senderos hacia Riofrío de Riaza, hemos tirado hacia este último para luego seguir subiendo hacia la ermita de Hontanares, una vez allí bajar hacia Martín Muñoz y luego regeresar a Raiza por senderos. Bueno, pues todo no ha sido como lo acabo de relatar pues ha habido un pequeño percance el cual adivinareis según vaya relatando la ruta y vayamos imaginándola viendo algunas fotos que nos ha dejado un día de invierno como el de hoy.
Para empezar la foto de la jornada;
Y el mapa de la ruta también;
Un día de invierno, eso es lo que nos hemos encontrado cuando hemos bajado del coche sobre las 9 de la mañana, 1 gradito de temperatura, todo el cielo nublado amenazante de lluvía y niebla. Además la sensación térmica era de algo menos. Así se presentaba el día;
Antes de salir ya hubo un “pequeño incidente” que me hizo pasar un mal ratillo, se me habían olidado las zapatillas de montar… vamos que no podía salir a montar y me había recorrido 120 kilómetros para llegar a Riaza. Afortunadamente estábamos en casa de Ángel que tiene de todo en su casa y me prestó unos pedales de una bici suya, uffff menos mal, salvado!!! ¡Gracias Ángel! me los puse en unos minutos y salimos, y la verdad es que me apetecía un día probar estos pedales, y estuvo bien, algo rarillo al principio pero bien. Bueno, nos dirigimos a Riofrío de Riaza por carretera.
La primera subida se hizo ya dura, parecía que había pasado el camión de la sal echando Loctite, se te pegaban las ruedas al camino que daba gusto, además habían estado jabalíes por ahí y parecía que había pasado un tractor de lo removida que estaba la tierra.
Subimos un poquito hasta la cima del primer alto, después hicimos la primera bajada con trialera de regalito al final, para los machotes,claro, que escaseaban…
Seguimos subiendo, esta vez ya dirigiéndonos hacia la ermita de Hontanares, “dos a grande, tres a chica y cuatro a pares“. Subimos por un sendero primero y luego por la carretera, una carretera con una estampa invernal preciosa. La verdad es que la impresión que me da mirar todas estas fotos es de “un bonito día de invierno”
Cuando llegamos al final de la carretera, (porque la carretera se acaba de repente a un kilómetro más o menos de la ermita de Hontanares) había niebla meona, hacía viento y un frío de cojones, así que tiramos rápidamente caminito abajo haciendo alguna fotillo en el descenso de pro
Después de la bajadita, rodamos un poco y nos dispusimos a hacer otra bajada hacia Martín Muñoz, un pueblo segoviano que no tiene desperdicio, luego vereis las fotos. Bien, pues aquí viene el percance que tuve bajando por el sendero de la foto de abajo. Como podreis apreciar es un sendero de trozos de pizarra, pues me comí una piedra (grande imagino) y rompí la patilla del cambio trasero (one more time) y jodí (one more time) la salida
aunque esta vez, no fué al principio. Bien, como estos habían tirado ya por el sendero para abajo, no oyeron el gripo que pegué… o eso creo, lo mismo se hicieron los orejas y pasaron de mí…
Pues el caso es que tuvieron que volver bastane rapidito a Riaza (12 kilómetros de carretera rompepiernas con el viento en contra) para luego poder venir a buscarme con el coche a Martín Muñoz. Me dijo Ángel que quedábamos en el Pilón del pueblo, y yo le dije, te espero en el bar no?? que hace un rasca….. Pues resulta que no había bar en el pueblo…. 4 habitantes entre semana no dan para un bar. Pues nada, pasé algo de frío, hablé con un paisano un rato y le dije eso de “pues dices tu de mili”, así estuve entretenido unos minutos hasta que el buen hombre me largó!! jajajaja luego hablé con un perro y ya por fín llegó Ángel. Ahí van las últimas fotos del camino al pueblo y del pueblo en si.
Finalmente y para poner un final feliz a esta salida, fuimos a comer al restaurante que hay junto a la ermita de Hontanares, que por cierto se me olidó fotografiar. El menú fué:
Croquetas de jamón
Albóndigas de cordero en salsa de ciruela
Rollitos de rabo de toro en salsa de vino tinto y chocolate (espectacular!!)
Buey a la piedra
Setas (buenísimassss)
Una ez más Sergio nos ofrece el video de la jornada:
Os dejo también la crónica de Ángel para que no creais que soy un sectario!! y tengais varios puntos de vista sobre la ruta. Parece que está un poco resentido y la ha tomado con mi TREK
El caso es que la rutilla no estaba yendo demasiado mal, hasta que Nacho hizo de las suyas y pulso el boton de “reset” en su flamante TREK (aprovecho para dejar en el aire una reflexión ¿Por qué cada vez que sale alguien con una TREK siempre acaba jodiendo algo y las Merida no dan un problema?) y arranco la patilla de cambio en el punto de la ruta mas alejado posible.
La vuelta por carretera que nos comimos Sergio y yo es de lo mas recomendable, 12 kmts rompepiernas y con un vendaval de cara en los que nos acordamos de Nachete en mas de una ocasión …..
Al final unos 30 Kmts (para algunos) y demasiada carretera, pero también es verdad que el terreno no estaba para demasiadas alegrías, y menos de subida ya que en muchos casos estaba totalmente impracticable.
Si no llueve demasiado entre semana podíamos plantear la ya famosa Hiruela para este finde.
Salidos
Y eso es todo, nos olvimos haciendo la digestión para Madrid pensando cual podría ser nuestra próxima salida. Ángel sugiere La Hiruela, así que ya veremos
Ciaooooo
Sierra de Ayllón





































